VIDEOCONFERENCIA IP:
La implementación de sistemas de videoconferencia IP resulta más sencilla que la de los sistemas convencionales basados en IP. Sin embargo, los responsables de redes se han de asegurar de que cuentan con toda la infraestructura necesaria para soportar la comunicación.
Al igual que los sistemas de videoconferencia RDSI, la videoconferencia basada en IP ofrece voz, vídeo y datos multimedia en tiempo real, con la única diferencia de que para ello se apoya en redes IP de conmutación de paquetes. Pero para que todos los participantes en una sesión puedan comunicarse a través de una red de IP, todos los dispositivos y equipos han de ser interoperativos; es decir, han de basarse en estándares.
H.323 fue la primera norma de videoconferencia IP desarrollada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UTI) para permitir la comunicación en tiempo real sobre redes IP basadas en paquetes, y actualmente es la más desplegada en el mercado. Por su parte, Session Initiation Protocol (SIP), introducido por IETF (Internet Engineering Task Force), aunque relativamente nueva, cada vez es más popular. Mientras que H.323 fue diseñado inicialmente para establecer comunicaciones interactivas multimedia, SIP fue ideado de origen para soportar aplicaciones de voz sobre IP (VoIP).
Un punto clave para asegurar la futura expansión de la videoconferencia IP es el interfuncionamiento de todos estos protocolos, a fin de asegurar una conectividad integrada de extremo a extremo entre todos los distintos dispositivos de red y terminales.
UNA RED DE VIDEOCONFERENCIA IP INCLUYE:
a) Terminal. Es el equipo con el que los usuarios se comunican, y puede tener funciones de audio, vídeo y datos.
b) Gateway o pasarela. Proporciona la conectividad entre las redes telefónicas de conmutación de circuitos y las redes IP. Los Gateway también pueden realizar establecimiento y finalización de llamadas en ambos lados de una conexión entre una red IP y una red telefónica convencional. Como muchos sistemas de videoconferencia todavía están basados en RDSI, durante mucho tiempo aún seguirán teniendo un papel esencial en cualquier red de conferencia IP.
c) Unidad de control de multipunto (MCU, Multipoint Control Unit). Establece la comunicación multimedia entre tres o más usuarios. También conocida como puente o bridge, una MCU puede proporcionar exclusivamente servicios de audio o cualquier combinación de audio, vídeo y datos, en función de las capacidades de cada terminal.
d) Agente de llamada o Gate Keeper. Gestiona, controla y monitoriza los recursos y el uso de la red. Para compensar el carácter poco intuitivo del sistema de direcciones IP subyacente, los Gate Keeper H.323 realizan la conversión de direcciones y proporcionan servicios de servidor de directorio. En general, pueden proporcionar múltiples servicios como encaminamiento, transferencia y envío de llamadas, y toma de línea, así como soporte de DNS y LDAP (Lightweight Directory Access Protocol), y facturación.
ARQUITECTURA Y GESTIÓN
Las redes IP son fundamentalmente diferentes de las redes RDSI. En primer lugar, disponen de una arquitectura flexible y distribuida que abarca la LAN, la WAN e Internet. Además, la infraestructura IP no depende de ningún proveedor de servicios en concreto ni de la localización geográfica. La escalabilidad inherente de IP permite, finalmente, incrementar el ancho de banda, añadir equipamiento y mejorar los servicios sin tener que efectuar cambios fundamentales en la infraestructura.
Un factor crítico para el éxito de la videoconferencia IP consiste en disponer del suficiente ancho de banda para garantizar niveles satisfactorios de transmisión de voz, vídeo y datos. Otro importante factor para el éxito de la conferencia es la calidad de servicio (QoS), la calidad garantizada de los medios que están siendo suministrados. En redes de paquetes, QoS depende de un conjunto de parámetros de transmisión tales como retardo, jitter y ancho de banda asignado utilizados para seleccionar tráficos.
Las redes IP presentan sus propias características y requerimientos de gestión y administración. Así, precisan de funciones de gestión que permitan configurar los servicios y propiedades de cualquier videoconferencia. Estas funciones incluyen cuestiones como la asignación de ancho de banda, balanceo de cargas, efecto cascada, codificadores/decodificadores soportados, prioridades de transcodificación, presencia continua, conmutación de vídeo, control remoto de cámara y reserva e iniciación de sesión instantánea. Y es de esperar que, a medida que la videoconferencia IP se integre más estrechamente con las tecnologías y aplicaciones Web, vayan apareciendo herramientas de gestión basadas en Web que ofrezcan una visión única del sistema en su conjunto, abarcando a todos los usuarios, sitios, equipos, características y servicios.